Madre, una gracia te pido, 
que me sanes en cuerpo y alma.
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lunes, 18 de julio de 2011

LA TRADICIÓN Y LA SAGRADA ESCRITURA

Desde la reforma Luterana, entre los diferentes temas que han dividido la Iglesia se encuentra el tema de la "Tradición". Mientras que la Iglesia Católica (tanto la rama Romana como la Ortodoxa) insiste en proclamar la Palabra Escrita (Biblia) y la Palabra transmitida oralmente (Tradición), las iglesias Protestantes claman que solo la Biblia tiene autoridad como única fuente de la Palabra de Dios o "Sola Escritura " como la llamó Lutero. ¿Quién tiene la razón?

Primeramente tenemos que hacer la diferenciación entre Tradición y tradiciones, Veamos:

La Iglesia Católica nos dice en el punto 83 del Nuevo Catecismo:
"La Tradición, con T (mayúscula) es la que viene de los Apóstoles y de lo que éstos recibieron de la enseñanza y del ejemplo de Jesús y lo que reveló el Espíritu Santo.

En efecto, la primera generación de cristianos no tenía aun el Nuevo Testamento escrito, y el Nuevo Testamento mismo atestigua el proceso de la Tradición viva.

Es preciso distinguir de ella las tradiciones (con t minúscula) teológicas disciplinares, litúrgicas o devociones nacidas en el transcurso del tiempo en las iglesias locales.

Solo a la luz de la gran Tradición aquellas pueden ser mantenidas, modificadas o también abandonadas bajo la guía del Magisterio de la Iglesia."

O sea, la "Tradición" proviene de los Apóstoles y estos la escucharon de JESÚS y parte de ésta se reflejó más tarde en los Evangelios escritos o "Canónicos". La "tradición" es un conjunto de costumbres eclesiales influidas por culturas o expresiones locales y puede ser cambiada o abandonada según lo exijan los tiempos y lo decida la Iglesia.

La doctrina que la Iglesia Católica recibió de los Apóstoles es que la Palabra de DIOS está contenida en la Escritura y en la Tradición Apostólica teniéndose la Iglesia como depositaria y custodia de ambas.

Tanto los judíos como musulmanes son llamados los "Pueblos del Libro ", pues ambos se basan en un libro, la Biblia y el caso de los musulmanes en el Corán, y sólo en ellos. Nosotros los Cristianos NO somos el "Pueblo del Libro", somos el Pueblo de la Palabra, viva y eficaz que es contenida en la Biblia y en la Tradición.

Veamos al pueblo Hebreo, al cual hemos llamado "Pueblo del libro". Este pueblo tuvo la Palabra de DIOS en forma escrita y en forma oral o Tradición. El Pentateuco o Torah (los cinco primeros libros del Antiguo Testamento) fue, por siglos, Tradición oral. El periodo comprendido entre Moisés y David fue el periodo de Tradición oral por excelencia, aunque, según el erudito Bernahard W. Abderson, profesor de teología del seminario Protestante de "Princeton", aun después de David la Tradición religiosa de Israel continuó en sus cánticos, cultura y oráculos proféticos. Algunos ejemplos de la Tradición oral aceptada como parte de la revelación por el Templo la encontramos en:

NUMEROS 21, 14
"Por eso dice en el Libro de las guerras de YAVEH"

Este "Libro de las guerras " no es un libro inspirado según el canon más exacto del Antiguo Testamento, pero en él sale lo que YAVEH dice a Moisés como Palabra de DIOS en el Libro del Exodo.

JOSUE 10,13
"Y el sol se detuvo y la luna se paró hasta que el pueblo hubo tomado desquite de sus enemigos. Así esta escrito en el Libro del Justo".

Todo el famoso episodio de Gabaon aparentemente es narrado en el Libro del Justo, el cual era parte de la Tradición de Israel. El Libro de Josué recoge como canónico este hecho. También en II de Samuel, 1.18 se toma el cántico fúnebre para Saúl de este libro y se incluye en las Escrituras y es Aceptado como Palabra de DIOS hasta el día de hoy.

Para los fariseos la Tradición tenía casi tanta importancia como la Escritura, más tarde el Talmud y la Mishna (libros que contienen la Tradición oral de Israel) serán reverenciados y estudiados tanto como la Escritura hasta el día de hoy.

EL NUEVO TESTAMENTO Y LA TRADICION

En el nuevo Testamento no se encuentra ni un sólo versículo donde se afirma que lo que dijo JESÚS se encuentra solamente en los Evangelios. Muy al contrario, en San Juan 21,25 dice: "JESÚS hizo muchas otras cosas. Si se escribieran todas, creo que no habría lugar en el mundo para tantos libros". Por lo tanto, todo lo dicho por JESÚS no está en los Evangelios. Esto es lo que la Iglesia llama Tradición, lo que por diversas fuentes nos ha llegado de lo que dijo JESÚS y no se reflejó en las Escrituras canónicas. Estas fuentes son Los Padres de la Iglesia y la misma historia de la Iglesia.

Veamos varios puntos prácticos para clarificar y sentar bases en esta controversia.
JESÚS no ordeno escribir nada, ningún libro, ningún discurso. El Señor manda a sus Apóstoles a predicar ( San Marcos 16,15 ).

De los 12 Apóstoles sólo 2 escribieron Evangelios, los diez restantes no escribieron Evangelios, si hubiera sido tan importante el escribir todo, lo hubieran hecho. Sin embargo todos predicaron.

El Evangelio antes de ser escritura fue Tradición. El primer Evangelio se cree fue el de Marcos y se escribió alrededor del año 60 de nuestra era, por esto Pablo en Corintios 11,2 dice: "os alabo porque en todas las cosas os acordáis de mí que conserváis la Tradiciones que les he transmitido".

No se tiene Tradición cuando no hay Sucesión, pues no existe la transmisión de los datos. La Iglesia Católica SI tiene sucesión y transmisión, pues su existencia sé remota al mismo JESÚS. El resto de las Iglesias surgen en el siglo XVI por lo tanto no tienen tradición alguna y si la tuvieran seria la tradición de la Iglesia Católica y éste es el motivo de su rechazo pues aceptar la Tradición de la Iglesia seria aceptar su autoridad.

La palabra griega para definir "Tradición" es "Paradosis". En el Libro de Concordancias sobre el Nuevo Testamento Griego-Español, compilado por Jorge G. Parker y basado en la revisión de 1960 de la Reina-Valera (editado por la editora protestante "Mundo Hispano") dice en su punto 3268: que la palabra Paradosis se utiliza en los siguientes pasajes:

1 Corintios 11,12
"Os alabo porque en todas las cosas os acordáis de mí y conserváis las Tradiciones (Paradosis) tal como os las he transmitido".

Como podemos ver, San Pablo está alabando a la comunidad de Corintios no por guardar el Evangelio, sino por guardar las "Tradiciones", lo cual se clarifica al saber que los Evangelios en esa época aun no circulaban en las comunidades cristianas y el conocimiento de JESÚS se comunicaba oralmente, o sea en forma de Tradición.

Curiosamente la versión Reina-Valera editada por la sociedad Bíblica Trinitaria y que es la más utilizada en las Iglesias no católicas lee de esta forma: y os alabo hermanos, que en todo os acordáis de mí, y retenéis las INSTRUCIONES de la manera que os enseñe"……. ¿Qué ocurrió aquí? ….. ¿Por qué se ha cambiado la Palabra de Dios? ……..La palabra griega para instrucciones es Paideia entre otras, pero ésta nunca sustituye a la palabra Tradición. Aquí se ha alterado la palabra de Dios lo cual constituye un hecho muy grave contra el Señor y su Iglesia.

En otras versiones protestantes la palabra Tradición es cambiada por "Doctrina", pero resulta que la palabra doctrina se dice en Griego Didescalia, didace, eterodidaskaleo, que tampoco sustituye a Tradición.

II Tesalonisenses 2,15
"Así pues hermanos manteneos firmes y conservad las Tradiciones que habéis recibido de nosotros".

Aquí de nuevo la versión Reina – Valera vuelve a cambiar la palabra Paradosis incurriendo en un nuevo error. San Pablo insiste continuamente en que se debe conservar todo lo recibido por él y que a su vez recibió de los Apóstoles y esto es Tradición.

Otro ejemplo de cómo se instituyó la Tradición nos lo da Pablo en II Timoteo 2,2 donde el Apóstol dice: "Y lo que has oído de mí, entre muchos testigos, esto engargolo a los hombres fieles que sean idóneos para enseñar a otros". San Pablo enseña a Timoteo para que éste enseñe a otros… he aquí un magnifico ejemplo de Tradición. Otro ejemplo de Tradición se encuentra en I Corintios, 11,23 donde dice el apóstol: "porque yo recibí del SEÑOR lo que les he transmitido", esto hablando de la Eucaristía, así pues el SEÑOR mismo le entrega a Pablo la Tradición, pues Pablo no habla aquí de ningún libro escrito, sino de palabra escuchada.

I Corintios 15,5
"Y que apareció a Cefas, y después a los doce".

Aquí San Pablo nos da un dato del cual no nos habla ningún Evangelista…… El SEÑOR se le apareció primero a Pedro. ¿De dónde saca Pablo este dato? ¡De la Tradición!.

Concluyendo. Los Apóstoles y los primeros cristianos sólo tuvieron Tradición Apostólica en forma de predicación Evangélica, pues los Apóstoles no se dedicaron a escribir, ni tenían mandato directo del SEÑOR de escribir nada. Solamente muchos años después, cuando la Iglesia reconoció que la venida del SEÑOR no era inminente, algunos Apóstoles ( Mateo y Juan ) van a escribir sus recuerdos del SEÑOR JESÚS, Marcos y Lucas van a escribir, uno lo que escuchó de Pedro y otro lo que investigo de testigo oculares de la vida del SEÑOR. Los otros diez Apóstoles NO ESCRIBIERON NADA y dejaron su legado en forma de Tradición en la Iglesia.

En las primeras comunidades cristianas circularon muchos escritos que se atribuyeron a los Apóstoles, pero que en realidad eran de contenido herético o falso. En el año 397 los Obispos de la Iglesia Católica (era la única que existía) y para que no quede duda, después de que Constantino promulgó el edicto de Milán dando libertad al culto cristiano, se reunieron en una ciudad del Norte de Africa llamada Cartago y allá se dieron a la tarea de definir cuáles escrituras eran Apostólica y cuáles no.

¿Qué concepto utilizaron para esta revisión? Pues sencillamente la Tradición de la Iglesia ya que los Evangelios no se definen solos, pues JESÚS no dejó una lista de ellos. Ni JESÚS, ni los Apóstoles definieron el canon de las Escrituras que todas las iglesias utilizan hoy (hasta los Testigo de Jehová). Fueron sus sucesores, o sea Obispos de la Iglesia Católica los que lo hicieron, es por esta razón que DUDAR DE LA IGLESIA ES DUDAR DE LAS ESCRITURAS.

Eusebio, primer historiador de la Iglesia en los años 300 DC lista la sucesión de varios Obispos y decía que estas listas de sucesión eran una SEGURIDAD DE QUE LOS Evangelios fueron conservados y transmitidos sin error y que esto constituía la base de la Iglesia Católica (KENET Scott Laturette, pag. 177, tomo 1 )

Algunos argumentan que San Pablo alertó contra las tradiciones, y presentan versículos tales como Colosenses 2,3, pero si se lee el versículo en su contexto se darán cuenta que Pablo se refiere a las Tradiciones Judaicas que eran el camino a la ley, no a la Tradición de la Iglesia la cual él recomendaba guardar.

1 Timoteo 3, 15
"Y si no fuera tan presto, para que sepas como te conviene conversar en la casa del Dios que es la Iglesia del Dios vivo columna y apoyo de la verdad"

San Pablo en este versículo arroja gran claridad sobre el tema del cual hablamos. Nosotros no somos el pueblo del libro, como el Hebreo. Somos el pueblo de la Palabra. El SEÑOR no mandó a escribir, el Señor mando a predicar……. La Escrituras, surgieron como una necesidad de la Iglesia de conservar las palabras de JESÚS. La Iglesia definió las Escrituras, ¿por qué? … Lo dice Pablo, ella es columna y apoyo de la verdad y, como tal, ha definido, conservado y custodiado la Palabra Escrita y la Tradición como autentica Palabra de DIOS. Si la Iglesia fue buena para definir la Escritura también es buena para definir la Tradición, pues lo ha hecho con la misma autoridad. Si se acepta una, hay que aceptar la otra, si se desecha una, hay que desechar la otra, sino es pura hipocresía o malicia. Y esto no es de DIOS.

San Cipriano, Padre de la Iglesia, escribió hacia el año 255 D. C. "JESÚS edifico la Iglesia sobre uno sólo, y aunque después de la resurrección les dio a todos los Apóstoles igual potestad, sin embargo para manifestar la unidad dispuso con su autoridad que el origen de la misma unidad se iniciara en uno sólo, en Pedro".

También San Ignacio de Antioquía, otro de los Padres, el cual murió en el ano 106 D.C. escribe en su carta a los Tralianos "Donde no hay Obispo ni presbíteros, ni diáconos no hay Iglesia".

Quiero concluir con unas palabras del eminente teólogo protestante Robert Brown: "cuando miramos a la Iglesia primitiva los signos apuntan a Roma", o sea, a la Iglesia que es Pilar y base de Verdad.

Para ampliar ese tema sería conveniente leer el Documento Postsinodal sobre la Palabra de Dios: EXHORTACIÓN APOSTÓLICA VERBUM DOMINI

jueves, 7 de julio de 2011

EL SACERDOTE: CONFESOR Y DIRECTOR ESPIRITUAL, MINISTRO DE LA MISERICORDIA DIVINA

Presentación

«Es preciso volver al confesionario, como lugar en el cual celebrar el sacramento de la Reconciliación, pero también como lugar en el que “habitar” más a menudo, para que el fiel pueda encontrar misericordia, consejo y consuelo, sentirse amado y comprendido por Dios y experimentar la presencia de la Misericordia divina, junto a la presencia real en la Eucaristía » [1] .

Con estas palabras, el Santo Padre Benedicto XVI se dirigía durante el reciente Año sacerdotal a los confesores, indicando a todos y cada uno la importancia y la consiguiente urgencia apostólica de redescubrir el Sacramento de la Reconciliación, tanto en calidad de penitentes, como en calidad de ministros.
Junto a la Celebración eucarística diaria, la disponibilidad a la escucha de las confesiones sacramentales, a la acogida de los penitentes y, cuando sea requerido, al acompañamiento espiritual, son la medida real de la caridad pastoral del sacerdote y, con ella, testimonian que se asume con gozo y certeza la propia identidad, redefinida por el Sacramento del Orden y que nunca se puede limitar a mera función.

El sacerdote es ministro, es decir, siervo y a la vez administrador prudente de la divina Misericordia. A él queda confiada la gravísima responsabilidad de “perdonar o retener los pecados” (cfr. Jn 20, 23); a través de él, los fieles pueden vivir, en el presente de la Iglesia, por la fuerza del Espíritu, que es el Señor y da la vida, la gozosa experiencia del hijo pródigo, el cual, cuando regresa a la casa del padre por vil interés y como esclavo, es acogido y reconstituido en su dignidad filial.

Donde hay un confesor disponible, antes o después llega un penitente; y donde persevera, incluso de manera obstinada, la disponibilidad del confesor, ¡llegarán muchos penitentes!

Redescubrir el Sacramento de la Reconciliación, como penitentes y como ministros, es la medida de la auténtica fe en la acción salvífica de Dios, que se manifiesta con más eficacia en el poder de la gracia que en las estrategias humanas organizadoras de iniciativas, incluidas las pastorales, que a veces olvidan lo esencial.

Acogiendo con intensa motivación la llamada del Santo Padre y traduciendo su intención profunda, queremos ofrecer con este material, fruto maduro del Año sacerdotal, un instrumento útil para la formación permanente del Clero y una ayuda para redescubrir el valor imprescindible de la celebración del Sacramento de la Reconciliación y de la dirección espiritual.

La nueva evangelización y la renovación permanente de la Iglesia, semper reformanda, obtienen dinámica linfa vital de la santificación real de cada miembro; santificación que precede, postula y es condición de toda eficacia apostólica y de la invocada reforma del Clero.

En la generosa celebración del Sacramento de la divina Misericordia, cada sacerdote está llamado a hacer experiencia constante de la unicidad y de la indispensabilidad del Ministerio que se le ha encomendado; esta experiencia contribuirá a evitar esas “fluctuaciones de identidad”, que no pocas veces caracterizan la existencia de algunos presbíteros, favoreciendo el estupor agradecido que, necesariamente, colma el corazón de quien, sin mérito propio, ha sido llamado por Dios, en la Iglesia, a partir el Pan eucarístico y a dar el Perdón a los hombres.

Con estos deseos encomendamos la difusión y los frutos del presente material a la Santísima Virgen María, Refugio de los pecadores y Madre de la divina Gracia.


Vaticano, 9 de marzo de 2011
Miércoles de Ceniza
Mauro Card. Piacenza
Prefecto

X Celso Morga Iruzubieta
Arzobispo tit. de Alba marítima
Secretario


Para leer o descargar el documento aquí: Clero Confesor

martes, 4 de mayo de 2010

Constitución Dogmática LUMEN GENTIUM Sobre la Iglesia

INTRODUCCION (CONTEXTO HISTORICO)

El tema a tratar en toda la iglesia será la iglesia (LumenGentium).

El tema de eglesiología por el C.V.I, no se pudo concluir, porque fue interrumpido por la guerra Franco-Alemana. De esta manera el C.V.II, tiene una tarea urgente, el llegar a una visión global de la iglesia (En el concilio se debe hablar de Dios).

CONTENIDO EGLESIOLOGICO LUMEN GENTIUM
La iglesia tiene que dejarse guiar por la oración, por la de glorificar a Dios.

La eclesiología de la Lumen Gentium, y las que quedarán en la conciencia de la gente son las palabras: la idea de Pueblo de Dios, revalorización de las iglesias locales frente a la iglesia universal, apertura ecuménica del concepto de iglesia y la oportuna a las demás religiones, y el estado específico de la iglesia católica, que se expresa en la fórmula, Una, Santa, Católica, y Apostólica, de la que habla el credo, “subsistit in ecclesia catholica”.

ETAPA DE DESARROLLO
En una primera fase de la acogida del concilio, junto con el tema de la colegialidad, domina el concepto de pueblo de Dios. (Porque con la teología de la liberación se comprendió como la comprenden los marxistas en la palabra pueblo), como contraposición a las clases dominantes y que él tiene una soberanía que ahora se debe aplicar a la iglesia.

a-) El profesor de la teología fundamental Josef Meyer Zu Schlochtern concluye: la reseña sobre la discusión en torno al concepto de pueblo observando la constitución de C.V.II sobre la iglesia termina el capítulo correspondiente “designando la estructura trinitaria como fundamento de la última determinación de la iglesia”.

b-) La iglesia no existe para sí misma, sino que debería ser el instrumento de Dios para reunir a los hombres en torno a sí, para preparar el momento en que “Dios será todo en todos” (1Co 15, 28).

ECLESIOLOGIA DE COMUNION
Comunión no es una palabra que ocupa un lugar central en el concilio, pero si sirve como síntesis para el cristiano en la eclesiología conciliar. Se encuentra reunida, todos los elementos del concepto cristiano de comunión en el famoso pasaje de la 1Jn, que sirve como referencia: “Lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos a vosotros, a fin de que se viva en comunión con nosotros, esta comunión con el Dios uno y trino, y que Jesucristo llega a los hombres a través del anuncio de la iglesia”.

Comunión Dios- Cristo (persona)- encuentro con Cristo - con él mismo- y por tanto, con el padre en el espíritu santo y a partir de ahí une a los hombres entre sí. Es gozo perfecto.

FUNDAMENTO BIBLICO
Gozo perfecto se ve en los discursos de despedida de Jesús, y por consiguiente al misterio pascual...

Jn 16, 20.22.24 – “Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea perfecto”

Lc 11, 13 –“Gozo y Espíritu Santo”, sean equivalentes.

1Jn 1, 3- Detrás de la palabra gozo se oculta el Espíritu Santo, sin mencionarlo expresamente.

DIMENSIONES TEOLOGICAS
A partir de este marco bíblico, la palabra comunión tiene un carácter teológico, cristológico, histórico-salvífico y eclesiológico. También encierran la dimensión sacramental, que en San Pablo está de forma explícita (1Co10, 16-17).

RELACION ENTRE ECLESIOLOGIA DE COMUNIÓN Y ECLESIOLOGIA EUCARISTICA

La eclesiológia de comunión es en su aspecto más íntimo, una eclesiologia eucarística. (Se sitúa muy cerca de la eclesiologia eucarística)En ella, la eclesiologia se hace más concreta y, a pesar de ello, sigue siendo totalmente espiritual, transcendente y escatológico.


En la eucaristía, Cristo, presente en el pan y en el vino y dándose siempre de forma nueva, edifica la Iglesia como su cuerpo, y por medio de su cuerpo resucitado nos une al Dios uno y trino y entre nosotros. La eucaristía se celebra en diversos lugares y es universal, porque existe un solo Cristo y un solo cuerpo de Cristo. La eucaristía incluye el servicio sacerdotal

De la “representación de Cristo” y, por tanto, la red de servicio, la síntesis de unidad y multiplicidad, que se manifiesta ya en la palabra comunión....., ya es una síntesis que recoge todas las intenciones esenciales de la eclesiologia del Vaticano II y las relaciones entre si de modo correcto.

A partir de las palabras del génesis, según las cuales el hombre y la mujer serán “una sola carne” (Gn 2, 24), la imagen de la esposa se funda con la caída de la iglesia como cuerpo de Cristo, metáfora a su vez deriva de la liturgia eucarística. El único cuerpo de Cristo es preparado, Cristo y la iglesia serán “una sola carne”, un cuerpo, y así “Dios será todo en todos”.

PRIORIDADES DE LA IGLESIA
Imagen encarna = iglesia nace en pentecostés del espíritu santo.

La congregación para la doctrina de la fe llama la atención sobre el hecho de que la iglesia tiene su inicio en al comunidad de los ciento veinte, reunida en torno a María, sobre todo en la comunidad de los doce que son los Apóstoles que llevaran el evangelio hasta los confines de la tierra, en ello se funda el único pueblo de Dios, ellos son el nuevo Israel.

La iglesia en este momento de su nacimiento habla ya en todas las lenguas. De esta manera los padres interpretaron este relato- milagro de lenguas-como una anticipación de la “catholica”- la iglesia desde el primer instante esta orientada “Kat’holon”, abarca todo el universo.

En los apóstoles esta el antiguo y nuevo testamento.

UNIVERSALIDAD MISIONERA
La iglesia, en los doce es engendrada por el único Espíritu, desde el primer instante, para todos los pueblos y, por consiguiente, también desde el primer momento esta orientada a expresarse en todas las culturas y precisamente así destinada a ser el único pueblo de Dios. Levadura siempre orientada al conjunto, por tanto, encierra en sí una universalidad desde el primer instante.

QUE ES LA IGLESIA
La iglesia es Una, Santa, Católica.
La iglesia es luz de las gentes, en ella resplandece la luz, Cristo.
La iglesia es luna, no tiene luz propia; si no que la luz del sol, que es Jesucristo, la refleja. Aparece la eclesiología como dependiente de la cristología, vinculada a ella.
Iglesia es la reunión para el reino de Dios.
La iglesia es esposa.
La iglesia es casa de Dios, familia de Dios, templo de Dios, la ciudad santa, nuestra madre, la Jerusalén celeste, la grey de Dios.

BAUTISMO

En el bautismo la iglesia universal precede continuamente a la iglesia local y la constituye.

JERARQUIA

El Ministerio episcopal esta hecho para una misión. Así el obispo esta en función de un cuerpo, pertenece a un cuerpo, a un colegio, el cual es la continuidad de los apóstoles. Esta jerarquía se deriva de la única iglesia y el obispo representa la única iglesia.

El ministerio del sucesor de Pedro es un caso particular del ministerio episcopal y esta vinculada de modo episcopal a la responsabilidad de la unidad de la iglesia entera. Este ministerio de Pedro existe porque existe la iglesia universal.

La iglesia es gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con él.

PAPEL DEL ESPIRITU SANTO

San Pablo dice que la comunión es como formar un solo cuerpo con Cristo, como la unidad de un solo cuerpo en el espíritu, por eso los cristianos, son un solo cuerpo con Cristo, por medio del espíritu unificador.

La iglesia fue creada por el espíritu. Esto se da y se hace real el día de pentecostés. De esta manera la iglesia, es y sigue siendo criatura del espíritu santo.

Es perceptible a todos, la subsistencia de la única iglesia en la figura concreta de la iglesia católica, solo se puede percibir como tal por la fe.

Así la conclusión dirá: quien quiera comprender la orientación de la Lumen Gentium, en los que se habla de los laicos, de la vocación universal a la santidad, de los religiosos y de la orientación escatológica de la iglesia, y esta santidad es el habitar de Dios en los hombres, de los hombres con Dios (Jn1, 14)...en el nuevo nacimiento, no de carne ni de sangre, si no de Dios (Jn1, 13). La iglesia existe para convertirse en morada de Dios en el mundo, siendo así “Santa”.